La industria moderna gira en torno a la calidad, la seguridad y el rendimiento. En esta búsqueda constante de mejoras, la exclusión de materias extrañas (FME) desempeña un papel importante. Pero, ¿qué es el riesgo FME? En este artículo se lo contamos todo.
¿Qué es el riesgo FME?
El riesgo FME (Foreign Material Exclusion) se refiere a todos los riesgos de entrada de cuerpos o productos extraños en una instalación.
El término "FME" se utiliza generalmente para describir todos los recursos utilizados para combatir estos riesgos, incluidos el control, la señalización, el precintado, el inventario periódico, etc. El objetivo del FME es evitar que se pierda cualquier objeto.

El FME se utiliza principalmente en los sectores energético y nuclear, en centrales eléctricas, submarinos e instalaciones nucleares básicas (INB). También existen aplicaciones en otras industrias, como tuberías y estructuras para el trasvase de productos (líquidos, granulados, polvos, gases, aceites, etc.).
Este artículo se centrará principalmente en los riesgos de la FME en el ámbito nuclear.

Fuente: https://reporterre.net
¿Por qué es importante el CEM?
El CEM es esencial por varias razones:
Seguridad de los trabajadores
El principal objetivo de la FME es garantizar la seguridad de los trabajadores y del medio ambiente evitando la contaminación tanto dentro como fuera de las instalaciones nucleares. Si una herramienta o un simple tornillo cae en una turbina, una bomba o incluso en el reactor, podría dañar la máquina o el propio combustible. El riesgo de contaminación radiactiva del circuito primario (reactor, en amarillo en el diagrama) al circuito secundario (zona no nuclear, en azul en el diagrama) o al exterior se convierte en una amenaza real. El FME reduce considerablemente el riesgo de caída de objetos en la instalación nuclear, garantizando así la seguridad de los trabajadores y del medio ambiente.

Fuente: https://www.irsn.fr/
Repercusiones financieras
Además de la seguridad, el FME desempeña un papel importante en términos financieros. Cuando un objeto extraño cae en una instalación, resulta imperativo recuperarlo, aunque ello suponga prolongar la parada del reactor. Los costes son considerables: millones de euros en pérdidas de producción. Además, si se dañan equipos como turbinas o bombas, es inevitable realizar operaciones de mantenimiento adicionales, lo que aumenta la carga financiera.
Iniciativas de prevención
Para reducir estos riesgos, se aplican medidas preventivas. La formación sobre los riesgos de los materiales extraños, las campañas de información y los carteles se utilizan para concienciar al personal. Cuando se produce un incidente con material extraño, se difunde información para aumentar la vigilancia.
Las zonas de riesgo FME están claramente delimitadas. Todos los objetos utilizados en las zonas FME son de color rosa fucsia para permitir su rápida identificación en caso de caída al circuito. Todas las herramientas deben estar bien sujetas; los tornillos y pernos retirados se inventarian cuidadosamente y se depositan en contenedores FME, mientras que las mangueras se protegen con bolsas para evitar que caigan cuerpos extraños al circuito.

Impresión 3D: una solución innovadora
La impresión 3D se perfila como una solución innovadora para la aplicación de la EMF. Gracias a esta tecnología, ahora es posible crear rápidamente herramientas y soportes a medida, como mosquetones, abrazaderas, etc., que pueden resultar útiles en zonas de riesgo de EMF. Al utilizar filamentos de color rosa FME, las piezas impresas son fácilmente identificables.
En resumen, la FME es un pilar esencial de la industria, que garantiza la seguridad de los trabajadores y del medio ambiente y evita pérdidas económicas considerables. La impresión 3D aporta una dimensión innovadora a esta práctica, ofreciendo una flexibilidad inestimable para la fabricación de herramientas y soportes específicos, mejorando así la protección contra materiales extraños.


