Material emblemático en los inicios de la impresión 3D FDM, el ABS ha sido durante mucho tiempo la referencia para la fabricación de piezas técnicas. Aunque el PLA y el PETG han ganado terreno gracias a su facilidad de impresión, no cubren todas las necesidades, sobre todo cuando una pieza debe resistir impactos o utilizarse a altas velocidades.





